viernes, 6 de mayo de 2011

Días del Recuerdo y la Reconciliación Conmemoración de la Segunda Guerra Mundial

El domingo 8 y lunes 9 de mayo son días para recordar, para no olvidar el nefasto conflicto en el que pereció alrededor del dos por ciento de la población global: la Segunda Guerra Mundial (1939 – 1945).
Esos dos días fueron establecidos en el año 2005 por la Asamblea General de las Naciones Unidas como los Días del Recuerdo y la Reconciliación Conmemoración de la Segunda Guerra Mundial, con el fin de rendir homenaje a todas las víctimas que se cobró esta gran batalla, en la que se enfrentaron las fuerzas armadas de más de setenta países.
Entre las víctimas mortales se cuentan militares y combatientes pero principalmente la población civil, víctima de los enfrentamientos armados, esencialmente durante los bombardeos sobre ciudades.
Además de los horrores propios de todo conflicto armado, la Segunda Guerra Mundial introdujo terribles formas de tortura y sufrimiento. Deportaciones masivas a campos de trabajo que luego se convertirían en campos de exterminio contra judíos, homosexuales, discapacitados, gitanos, Testigos de Jehová, entre otros. Millones de personas perecieron producto de las extremas violaciones de los derechos humanos siendo el Holocausto el máximo exponente.
Y qué decir de las vejaciones sexuales a las que fueron sometidas miles de mujeres por parte de tropas combatientes, además de los execrables experimentos científicos en los que se usaron como conejillos de indias a los prisioneros sin importar su edad. Los destierros, la desprotección de refugiados y desplazados, sometidos a hambrunas y las inclemencias del clima, también se cobraron valiosas vidas.
Se masacró masivamente a poblaciones y prisioneros enemigos. El fin de la guerra no puso fin a las atrocidades de la misma. Como consecuencia de los cambios territoriales, millones de personas se vieron desplazadas y desarraigadas de sus lugares de origen.
No es mucho lo que se conoce sobre la participación del Perú, pero lo que se sabe es que pese a que no envió tropas como sí lo hizo Brasil, nuestro país tuvo una destacada actuación en la Segunda Guerra Mundial.
Perú puso a disposición de los aliados alimentos, como la papa. La quinina peruana fue clave en la campaña del Pacífico para combatir la malaria que había diezmado a las tropas norteamericanas en su lucha con los japoneses.
A pesar de la crisis que produjo la guerra, el Perú –gobernado en aquel tiempo por Manuel Ignacio Prado y Ugarteche- se fortaleció con la venta de materias primas. Algunos productos peruanos subieron, como el algodón, que en ese entonces se usaba para la pólvora.
La Segunda Guerra Mundial fue uno de los peores episodios acontecidos en la historia de la humanidad y tuvo nefastas consecuencias de índole económica, social y política.
Se dice que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra y que el pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla. En este caso es el mundo entero el que no debe olvidar los crímenes del pasado y que debe recordar a sus víctimas para que hechos atroces como estos nunca vuelvan a repetirse.
FUENTE: http://www.generaccion.com/magazine/1680/dias-recuerdo-reconciliacion-conmemoracion-segunda-guerra-mundial

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